CRÍTICAS. Una mexicana para Marvel, un drama de visión urgente y más estrenos de cine

Los fans de Marvel se encuentran de plácemes esta semana debido al lanzamiento de una entrega adicional vinculada a sus queridos superhéroes, lo que no quiere decir que la cartelera de estrenos se encuentre desprovista de títulos diversos que navegan entre diferentes géneros y nacionalidades.

DOCTOR STRANGE IN THE MULTIVERSE OF MADNESS

Director: Sam Raimi

Reparto: Benedict Cumberbatch, Elizabeth Olsen, Xochitl Gomez

Género: Superhéroes

Nunca he sido un gran seguidor del Doctor Strange, un personaje que, esté pasando lo que esté pasando con él en la actualidad, siempre fue una figura menor en los cómics de Marvel, sobre todo cuando se lo compara con colegas suyos como Spider-Man, Iron Man, el Capitán América y Hulk.

Sin embargo, la primera cinta individual del ex cirujano convertido en protector de la Tierra contra las amenazas de tinte mágico, estrenada en el 2016, demostró que tanto su historia como sus habilidades se prestaban perfectamente para una adaptación a la pantalla grande que se encontrara llena de maravillas visuales; y el hecho de ponerlo en manos de un actor tan competente como Benedict Cumberbatch sirvió sin duda para mejorar sus posibilidades de lucimiento.

Pese a lo dicho, yo no estaba realmente preparado para disfrutar tanto de la secuela ‘indirecta’, “Doctor Strange in the Multiverse of Madness” (disponible desde esta tarde en salas), que en medio de la simpleza de su guion, acentúa no solo esa clase de escenas alucinógenas facilitadas por las actividades propias del experto en las artes místicas, sino que agrega fuertes pinceladas de una oscuridad inusual en los trabajos de Marvel y coquetea incluso frecuentemente con elementos provenientes del género de terror, gracias a la más que acertada elección como director del legendario Sam Raimi, quien estuvo a cargo de las tres cintas de Spider-Man con Tobey Maguire, pero que, en este caso, alude con creatividad a aspectos esenciales de su filmografía anterior, incluyendo los que corresponden a la mítica saga de “Evil Dead”.

Aquí, Strange entra en contacto con América Chávez (Xochitl Gómez), una adolescente latina que tiene la capacidad de acceder voluntariamente a diferentes universos y que es perseguida por Wanda Maximoff/Scarlet Witch (Elizabeth Olsen), quien se encuentra irremediablemente afectada por las continuas pérdidas que ha sufrido con el paso de los años.

Cumberbatch (quien llega en cierto momento a interpretar a otra versión de Strange, como era de esperarse) está estupendo, del mismo modo en que lo está Olsen, quien ha podido construir desde el 2015 a uno de los personajes más fascinantes del Universo Cinematográfico de Marvel (ojo: es prácticamente imprescindible haber visto la insuperable serie “WandaVision” para entender lo que pasa aquí).

Lamentablemente, no se puede decir lo mismo de Gómez, quien se ve afectada no necesariamente por su falta de experiencia como actriz ni por una escasa presencia en la pantalla (es una de las protagonistas de la película), sino por la falta de desarrollo de un personaje que ha venido despertando toda clase de controversias desde que se anunció que sería interpretado por ella, no solo por el hecho de que la superheroína original de los cómics es lesbiana, sino porque se supone que tiene filiación boricua y ha sido encomendada a una intérprete mexicoamericana (quien, para ser más claros, habla como mexicana durante una de las dos escenas de la cinta que la muestran comunicándose en español).

HAPPENING

Director: Audrey Diwan

Reparto: Anamaria Vartolomei, Luàna Bajrami, Sandrine Bonnaire

Género: Drama

La revelación no autorizada de un borrador de la Corte Suprema de Estados Unidos que podría hacer que el aborto sea nuevamente ilegal en estas tierras luego de casi medio siglo le da una vigencia inesperada a “Happening”, un contundente drama francés que se estrena este viernes de manera limitada en salas de L.A. y NY y que estamos en condiciones de catalogar ya como una de las mejores películas del año.

Pese a desarrollarse en un pueblo europeo y a inicios de los ’60, el segundo filme de la directora y guionista Audrey Diwan, basado en una novela autobiográfica de Annie Ernaux, recrea los peligros a los que puede enfrentarse una joven mujer con posibilidades reales de obtener una educación que le permita cambiar su vida si decide interrumpir un embarazo no deseado. Y lo hace no solo con un estilo visual que se siente completamente contemporáneo -sin dejar por ello de lado los elementos de época-, sino también con el empleo de una cámara que adopta constantemente el punto de vista de su protagonista, logrando con ello una sensación de realismo impresionante.

Otro aspecto interesante de “Happening” es que su tono no es nunca didáctico, sino más bien crudo y abierto por ello a la discusión, ya que si bien la protagonista Anne (interpretada de manera extraordinaria por Anamaria Vartolomei) es mostrada constantemente en situaciones de machismo y misoginia, así como en medio de actos de exploración corporal sumamente explícitos, las consecuencias de sus decisiones no son nunca minimizadas.

VORTEX

Director: Gaspar Noé

Reparto: Dario Argento, Françoise Lebrun, Alex Lutz

Género: Drama

El director de origen argentino Gaspar Noé, que ha desarrollado toda su carrera en Francia, se ha hecho conocido por una serie de propuestas fílmicas particularmente controvertidas en las que ha tratado con crudeza y de manera explícita temáticas vinculadas al sexo, las drogas y la violencia, como lo atestiguan por ejemplo sus trabajos “Irreversible” (2002), “Love” (2015) y “Climax” (2018).

Es por eso que sorprende lo que sucede ahora con “Vortex” (disponible en L.A. a partir de este viernes), una cinta que nadie en su sano juicio podría calificar de complaciente y que lidia también con asuntos típicos de su obra como el abuso de sustancias, pero que tiene una tendencia mucho más humanista y compasiva, pese a que se trata de un drama sobre dos ancianos enfrentados a las penurias propias de su edad.

Llama la atención que uno de ellos sea interpretado por el maestro italiano del terror Dario Argento (“Suspiria”, “Deep Red”), quien ha actuado en breves papeles a lo largo de su trayectoria pero que ahora tiene un papel estelar -y muy bien logrado- al lado de Françoise Lebrun, una actriz que ha tenido una amplia y reconocida presencia en el cine galo, y que lleva quizás encima el peso mayor del proyecto debido a que la mujer que interpreta sufre de una demencia senil que va empeorando a medida que avanza la historia.

Por ese lado, es probable que la película remita de inmediato a otra producción reciente, “The Father” (2020), responsable de darle a Anthony Hopkins el Oscar al Mejor Actor; pero hay que recordar que esta es una obra de Gaspar Noé, lo que significa exponerse tanto a un ritmo extremadamente sosegado -que será sin duda extenuante para quienes no militen en las filas cinéfilas- como a un estilo visual atípico, plasmado en una técnica de pantallas partidas que ha sido usada con cierta frecuencia a lo largo de la Historia pero que, en este caso, separa a veces un mismo ambiente con el fin de distanciar a personajes cuya cercanía emocional se hace cada vez más difícil.

HIT THE ROAD

Director: Panah Panahi

Reparto: Hassan Madjooni, Pantea Panahiha, Rayan Sarlak

Género: Drama / Comedia

Pese a las diferencias de pensamiento, a los problemas de censura y a los constantes desacuerdos que existen entre Estados Unidos e Irán, las películas filmadas en el segundo país han estado llegando en los últimos años con regularidad a las salas de la Unión Americana, o al menos a las de ciudades como Nueva York y Los Ángeles, que es justamente donde se estrena este viernes la notable “Hit the Road”, convertida en una valiosa muestra adicional de una sensibilidad artística que tiene alcance universal sin dejar de lado la especificidad cultural y geográfica.

Estamos ante un trabajo que, en medio de su evidente dramatismo y de los detalles socialmente críticos que presente, no deja nunca de ser placentero ni de apelar a la comedia, en sintonía con lo que han hecho otros grandes cineastas del mundo entero, lo que dice mucho de los méritos de su director y guionista Panah Panahi, quien debuta con esto en el oficio del largometraje y que, para más señas, es hijo de Jafar Panahi, el legendario realizador que se ha visto sometido a toda clase de censuras y restricciones por parte del gobierno de su país.

Como lo indica su nombre, esta es una ‘road movie’ que nos permite recorrer varios lugares deslumbrantes de Irán (la fotografía de Amin Jafari, que es impecable, se presta también para la implementación de unas composiciones visuales que no se despegan de la retina), pero que llega marcada por los encuentros y desencuentros de una familia que recorre el camino a bordo de una camioneta con la finalidad de acompañar a uno de sus integrantes más jóvenes, quien ha decidido abandonar el país de manera ilegal.

Todos los personajes están bien desarrollados y tienen algo que decir, incluso cuando se trata de ingeniosas opiniones sobre películas estadounidenses que llamarán la atención de los espectadores anglosajones; y el conjunto entero llega acompañado por una encantadora banda sonora en la que se entrometen piezas musicales de pop local que combinan los sonidos tradicionales con los contemporáneos.

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