CRÍTICAS. Un Batman muy sombrío, un Colin Farell sumamente versátil y más estrenos de cine

Esta es una semana particularmente especial para los incondicionales de una de las figuras más emblemáticas del mundo de los cómics. Pero la cartelera de salas y plataformas ofrece también propuestas adicionales de interés que repasamos a continuación.

THE BATMAN

Director: Matt Reeves

Reparto: Robert Pattinson, Zoë Kravitz, Paul Dano

Género: Acción / Policial

¿Cuántas veces se puede contar la misma historia sin caer el hartazgo? Aparentemente, los grandes estudios piensan que no hay límites, y lo cierto es que las audiencias en el mundo entero se siguen tragando el cuento. Lo que no significa que las sucesivas e interminables reencarnaciones (llámalas ‘reboots’ si quieres) sean necesariamente desastrosas o desagradables, como parecen creerlo nuestros amigos Scorsese y Coppola.

Si Marvel optó desde hace algunos años por ofrecernos a un Spider-Man más juvenil y ligero que el del pasado mientras hacía que los personajes que lo rodeaban adoptaran sensibilidades modernas, DC (a través de Warner Studios) decide ahora dar la respuesta tomando el camino opuesto con “The Batman”, una película que no deja de lado las referencias a temas tan vigentes como el ‘privilegio blanco’ y hasta las acciones de QAnon, pero que potencia a la vez al máximo las tendencias oscuras del célebre ‘vigilante’, hasta el punto de convertir a su alter ego Bruce Wayne en un tipo ‘dark’ permanentemente deprimido cuyo contraste con el seductor impecable al que hemos visto siempre no podría ser más evidente.

Se trata de una estrategia moderadamente arriesgada que, a pesar del aire siniestro de la producción entera, le brinda una nueva vida a la saga, con la asistencia de una actuación de Robert Pattinson (protagonista de la serie de “Twilight”, sí, pero también de …) más que decorosa, una Catwoman ‘antes de ser Catwoman’ que no podría estar mejor (el desempeño de Zoë Kravitz es brillante), una reconstrucción de Gotham City que deslumbra visualmente y una puesta en escena en clave ‘noir’ -llena además de referencias a clásicos del policial y del ‘thriller’ estadounidense de los ’70- que le debe todo al director y coguionista Matt Reeves, quien había probado ya de sobra que era capaz de hacer títulos de terror y de ciencia ficción de primer nivel.

En estas condiciones, “The Batman” es de visión imprescindible para cualquier seguidor del Hombre Murciélago que no solo conozca -o guste de- la inofensiva versión televisiva de los ‘60; y aunque no nos convence del todo la representación que se hace de El Acertijo (Paul Diano), a diferencia de lo que sucede con la de El Pingüino (encomendado a un Colin Farrell irreconocible), debemos admitir que las encarnaciones de estos villanos -contundentes y sin florituras- son absolutamente consecuentes con las intenciones hiperrealistas de Reeves, quien, a pesar de la clasificación PG-13, introduce en su historia momentos propios del cine de horror y logra generar un sentido de perturbación que no se diluye completamente cuando incurre de manera inevitable en esa clase de concesiones tan propias del gran Hollywood.

AFTER YANG

Director: Kogonada

Reparto: Colin Farrell, Jodie Turner-Smith, Justin H. Min

Género: Ciencia ficción / Drama

Para suerte suya, Colin Farrell no figura desde este fin de semana únicamente en una peliculita llamada “The Batman”, sino que protagoniza además “After Yang”, una propuesta ‘indie’ que, a pesar de tener desde este jueves un lanzamiento particularmente limitado en salas (en nuestra área, se proyectará solo en Alamo Drafthouse Cinema de L.A., aunque sale simultáneamente en Showtime), merece ser vista por todos los adeptos de la ciencia ficción ‘dura’ por el simple hecho de ser una de las mejores entregas de esta rama en mucho tiempo.

Desprovisto por completo de las prótesis que lo llevaron a caracterizar a El Pingüino, Farrell, que es un excelente actor, se pone en la piel de Jake, un padre de familia del futuro que tiene que lidiar con la súbita e inesperada ‘desconexión’ de Yang (Justin H. Min), el robot (perdón, techno sapiens) de apariencia asiática que tanto él como su esposa Kyra (Jodie Turner-Smith) adquirieron años atrás para que fuera el mentor / compañero/ niñero de su hija adoptiva Mika (Malea Emma Tjandrawidjaja), quien tiene origen chino.

Pese a que evita retratar las calles (un desafío habitualmente complicado y sobre todo costoso para quienes presentan historias de esta clase), el director y guionista Kogonada (de origen surcoreano) se las ingenia para que la realidad que plantea resulte completamente verosímil y visualmente fascinante, cambiando la relación de aspecto de la pantalla según las circunstancias que presenta, aproximándose de manera creativa al fenómeno de la Inteligencia Artificial y, sobre todo, imprimiéndole un profundo sentido de humanidad a una cinta que aboga de manera definitivamente original por la necesidad de buscar conexiones duraderas con quienes parecen ser completamente diferentes a nosotros.

LUCY AND DESI

Director: Amy Poehler

Género: Documental

Por lo que parecería ser una coincidencia, la historia de Lucille Ball y Desi Arnaz está siendo generosamente atendida tanto en la pantalla grande como en la chica, ya que, menos de tres meses después del estreno en salas de “Being the Ricardos” -el ‘biopic’ con Nicole Kidman y Javier Bardem que ha recibido tres nominaciones al Oscar-, hace su aparición “Lucy and Desi”, un documental sobre la misma pareja que se estrena este viernes en Amazon Prime Video (por cierto, Amazon produjo la película recién citada, por lo que todo puede ser realmente intencional).

Dirigido por la popular comediante Amy Poehler, quien opta por mantenerse fuera de cámaras, el trabajo es una experta y elaborada combinación de escenas de la infaltable serie “I Love Lucy”, de material filmado detrás de escenas, de registros visuales caseros y de entrevistas tanto originales con los involucrados como actuales con familiares y celebridades vinculados a los protagonistas.

La impresión más clara que deja el filme es la comprobación del amor real que existía entre Ball y Arnaz, quienes hicieron sin duda historia al convertirse en la primera pareja intercultural y racial de la televisión y romper todos los ratings habidos y por haber con sus divertidas ocurrencias, que a pesar de lucir espontáneas eran meticulosamente ensayadas. Y aunque no se dejan de lado los momentos duros (como la accidenta salida de Arnaz de su país de origen tras la llegada de la revolución castrista, o las referencias a la vida disipada que tuvo tras acceder a la fama), se evita -tal y como sucedió en “Being the Ricardos”- cualquier mención al rol del mismo artista en la liberación de los presos de la Bahía de Cochinos, producto de la frustrada invasión estadounidense a Cuba.

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