CRÍTICAS. Antonio Banderas vuelve a maullar, Margot Robbie regresa para impresionar y más estrenos

Se acaba el 2022, y como es de rigor, los grandes estudios aprovechan el arribo de los días libres correspondientes al término del año para lanzar algunos de sus títulos más preciados de la temporada invernal, combinados con trabajos que pretenden obtener nominaciones en la próxima ceremonia del Oscar. Esta vez, las cosas se ponen interesantes tanto en los cines como en las opciones a nivel casero.

PUSS IN BOOTS: THE LAST WISH

Director: Joel Crawford

Voces: Antonio Banderas, Salma Hayek, Harvey Guillén

Género: Animación / Aventuras / Comedia

Para ser claros, la saga de “Shrek” nunca ha tenido la complejidad de las propuestas de Pixar, y en ese sentido, se ha inclinado mucho más hacia el público infantil -que es, a fin de cuentas, el destinatario principal de la modalidad- que hacia los adultos. Pero eso no quiere decir que no haya tenido momentos increíblemente divertidos, que se encuentre exenta de genialidades y que no sea responsable de algunas de las imágenes de animación más llamativas de las últimas décadas.

Y esto es algo que, por fortuna, se extiende de vez en cuando a sus derivados y ‘spin-offs’, como es el caso de “Puss in Boots: The Last Wish”, segunda entrega individual de un personaje que participó ya en tres cintas protagonizadas por el simpático ogro verde y que, por supuesto, surgió igualmente de los cuentos de hadas popularizados por el francés Charles Perrault, pero que adoptó personalidad propia gracias a las incuestionables dotes interpretativas del español Antonio Banderas, evidentes incluso cuando este no aparece de manera física en la pantalla.

Para los que pertenecemos a la cultura latina, el interés se incrementa ante la intervención de la fabulosa Salma Hayek, quien regresa para darle voz a Kitty Softpaws, la encantadora ladrona que estuvo ya en la cinta original de Puss. Pese a no haberse visto las caras durante la grabación de voces, la mexicana y el europeo, que han colaborado en diversos proyectos de acción real (empezando por dos cintas de la trilogía de ‘El Mariachi’), logran establecer una química incuestionable durante las escenas que tienen a sus personajes reunidos.

Y hay más por ese lado gracias a las intervenciones de Harvey Guillén, el mexicoamericano de OC que se dio a conocer con la fabulosa serie televisiva “What We Do in the Shadows” y que interpreta aquí al encantador e hilarante Perrito -un chihuahua que no quiere despegarse de Puss- y de Wagner Moura, el astro brasileño de “Narcos”, quien le da vida e intensidad a la misteriosa y amenazante figura del Lobo y que, curiosamente, también habla ocasionalmente en español en la versión en inglés del filme, que es la que comentamos.

Sin embargo, lo más interesante de “The Last Wish” es el tono sombrío que posee, respaldado por una historia en la que el protagonista tiene que lidiar con el hecho de que le queda solo una vida tras haber desperdiciado prácticamente las otras ocho. Más allá de las sospechosas similitudes que esto genera con la trama del “Pinocchio” de Guillermo del Toro -que fue productor ejecutivo de la cinta anterior y que en este caso cumplió aparentemente un papel de consultoría-, la premisa permite una clara evolución del protagonista y nos ofrece una llamativa perspectiva existencialista, sin hacer por ello que desaparezcan las grandes escenas de acción y los numerosos momentos de comicidad que se esperaban.

BABYLON

Director: Damien Chazelle

Reparto: Brad Pitt, Margot Robbie, Diego Calva

Género: Comedia dramática

Si quieres despedir el año con una propuesta épica de más de tres horas de duración que se encuentra encabezada por dos de las estrellas más notables del cine estadounidense actual y cuyos excesos tanto visuales como narrativos provocarán toda clase de reacciones, no puedes perderte “Babylon”, que se estrena el jueves en la tarde en salas de todo el país.

Estamos ante una película descontrolada, irreverente y ocasionalmente magnífica que ha desconcertado incluso a los seguidores más fieles de su director y guionista Damien Chazelle -artífice de “La La Land” (2016), una cinta fastuosa pero amable que recibió seis Óscares en su momento-, pero que no dejará a nadie indiferente con su cruda y a la vez fantasiosa reconstrucción de las bacanales que se producían supuestamente en el Hollywood de los años ’20.

Además de las estupendas actuaciones de Margot Robbie -quien interpreta a Nellie LaRoy, una actriz que busca a toda costa el estrellato- y de Brad Pitt -quien se pone en la piel de Jack Conrad, un astro del cine mudo que se enfrenta súbitamente a la llegada del sonido-, “Babylon” tiene el mérito de darle un papel estelar -se podría incluso decir que es el protagonista- a Diego Calva, el joven actor mexicano que se dio a conocer por su participación en “Narcos: México” -donde hizo del narcotraficante Arturo Beltrán Leyva- y al que se le encomienda el papel de Manuel Torres, un ambicioso asistente de rodaje al que se le otorgan varios diálogos en español.

A través de los ojos de Torres, y valiéndose de esa clase de tomas largas e inmersivas que favorece, Chazelle nos introduce con desparpajo en un ambiente donde no faltan las drogas y el sexo colectivo, filmando con una exuberancia y una intromisión de momentos musicales que remiten al estilo de Baz Luhrmann (“Moulin Rouge!”, “Elvis”). El guion se encuentra también lleno de momentos cómicos, como la inolvidable escena en la que LaRoy se enfrenta a los obstáculos técnicos aparentemente insalvables que se presentan durante una de las primeras sesiones sonoras de filmación.

Pese a su duración extrema -189 minutos- y a lo gratuitas que resultan sus imágenes de humor escatológico, el filme no aburre nunca y llega a ser fascinante, aunque el cariñoso tributo que pretende hacerle finalmente a la industria del cine entra en franca contradicción con las conductas de unos personajes que no llegan a estar del todo desarrollados y con los que resulta difícil identificarse por su falta casi absoluta de moral.

GLASS ONION: A KNIVES OUT MYSTERY

Director: Rian Johnson

Reparto: Edward Norton, Janelle Monáe, Kathryn Hahn

Género: Misterio / Comedia

La era de Daniel Craig en el papel del agente 007 llegó a su fin en el 2011, pero el excelente actor inglés parece estar destinado a encargarse todavía por algún tiempo de otro personaje que, pese a ser de invención reciente, se puede volver icónico, si es que no lo ha hecho ya: el detective privado Benoit Blanc.

A diferencia de James Bond, Blanc, que fue creado por el director y guionista para encabezar “Knives Out”, la aclamada cinta del 2019 que fue nominada al Oscar en la categoría de Mejor Guion Original, es un tipo poco dado a la acción -lo que favorece sin duda a Craig, que tiene ya 54 años- pero dueño de un sentido de la estética muy particular, un humor igualmente peculiar y, por encima de todo, una gran habilidad para resolver crímenes complicados.

En la secuela “Glass Onion”, que se estrena en Netflix este viernes tras haber tenido un paso limitado por salas, el mismo detective es invitado a una fiesta a la que no parece pertenecer, porque corresponde a un encuentro de lujo absoluto entre el multimillonario Miles Brown (Edward Norton) y cuatro de sus ‘protegidos’ -a los que suman algunos personajes adicionales- en una mansión ultramoderna ubicada en medio de una isla griega. El hecho de que el convivio se produzca en tiempos de pandemia y de que las ‘profesiones’ de los convidados sean tan propias de nuestra era le dan un toque perfecto de actualidad a la historia.

Una vez allí, por supuesto, las cosas empiezan a salirse de control y la gente empieza a morir, como parte de un relato lleno de sorpresas que no se pueden revelar pero que le dan lucimiento a cada uno de los actores contratados, entre los que destacan no solo Craig y Norton, sino también Kate Hudson y la sorprendente Janelle Monáe.

Los ingeniosos comentarios que se hacen sobre ‘el 1%’ y los ‘visionarios’ que se amparan en el manejo de tecnologías de dudosa eficacia para dominar el mundo incrementan el nivel de calidad de una producción que se ha convertido ya no solo en una de las propuestas más entretenidas del 2022, sino también en una candidata fija para insertarse en la categoría de Mejor Película del Año de los Premios de la Academia.

CORSAGE

Directora: Marie Kreutzer

Reparto: Vicky Krieps, Florian Teichtmeister, Katharina Lorenz

Género: Drama histórico

Adelanto la reseña de “Corsage”, que se estrena en Los Ángeles la próxima semana, pero estará en salas de Nueva York desde este viernes, no solo porque estaré pronto de vacaciones, sino porque esta es una película excepcional que, además de ser la representante de Austria para la terna de Mejor Película Internacional del Óscar, merece ser considerada en diferentes categorías de nominación del Oscar, más allá de lo que estén diciendo algunos analistas.

Para empezar, debo señalar que nunca me han interesado mucho las historias sobre la realeza, provengan de donde provengan, por lo que no estaba al tanto de la inmensa popularidad que tiene Isabel de Baviera, la emperatriz austriaca del siglo 19 que ha sido no solo celebrada en una popular trilogía fílmica de los años ’50 que tuvo como protagonista a Romy Schneider, sino que ha sido objeto de numerosas películas, un musical, un montaje teatral, una serie animada para niños y hasta dos miniseries recientes, incluyendo una que fue estrenada por Netflix en el 2011.

Todo parece indicar que las versiones clásicas sobre la vida de Isabel la mostraban bajo una luz de perfección que se ha tratado de romper en las producciones recientes, como parte de una aproximación realista que se plasma también en “Corsage”, un trabajo que, pese a tomar más de una licencia en lo que respecta a los hechos históricos disponibles, muestra una imagen compleja y fascinante de una mujer de gran capacidad intelectual que nunca logró acostumbrarse a las imposiciones de la corte.

Más allá de que lo que se narra corresponda a sucesos que se dieron hace casi un siglo y medio, la película, dirigida con elegancia y escrita con particular solvencia por la cineasta austriaca Marie Kreutzer, nos ofrece a un personaje brillantemente desarrollado que se encuentra lleno de virtudes, contradicciones, temores, indecisiones, deseos y valentía, amparado por una actuación sobresaliente de la actriz luxemburguesa Vicky Krieps, quien es conocida en estos lares por su participación estelar en “Phantom Thread”.

WILDCAT

Directores: M

elissa Lesh y Trevor Beck Frost

Género: Documental

Dicen que la realidad supera a veces a la ficción, y si no lo crees, tienes que ver “Wildcat”, el excelente documental que se encontrará desde este miércoles en salas selectas (incluyendo al Laemmle Glendale y al Laemmle Royal del Sur de California) antes de ser lanzado en Prime Video el 30 de diciembre, y que nos presenta una historia que parece provenir de un guion, pero que se dio realmente en una zona del mundo que resulta familiar para algunos de nosotros.

En ella, dos atractivos jóvenes anglosajones -el británico Harry Turner y la estadounidense Samantha Zwicker- se conocen en medio de la Amazonía peruana y, además de iniciar un apasionado romance, se ponen a trabajar juntos en un proyecto independiente destinado a recuperar animales salvajes capturados por cazadores furtivos y devolverlos a su hábitat natural tras un largo proceso de adiestramiento.

Cuando las cámaras de los realizadores Melissa Lesh y Trevor Beck Fros se instalan en la rústica cabaña ubicada en las profundidades de la selva, el objeto de atención de la pareja es un tigrillo bebé con el que Turner se encariña profundamente, lo que no es realmente de extrañar, pero se ve agravado por las circunstancias que rodean al mismo joven, quien ha quedado profundamente traumatizado tras sus labores como soldado en Afganistán.

Poco a poco, se van descubriendo detalles sobre la vida familiar de Zwicker -la muchacha increíblemente fuerte y decidida que encabeza el proyecto- que apuntan a su vulnerabilidad; pero lo realmente fascinante por aquí es la relación establecida entre el híper sensible Turner y el temeroso tigrillo, entre quienes se establece una suerte de paralelismo involuntario, pero profundamente conmovedor, que se tendrá que romper irremediablemente una vez que se separen. Prepárate para quedar profundamente impresionado.

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