Criaturas fantásticas, orígenes de un juego y más presentaciones latinas en el Festival de los Libros

El fin de fiesta de la primera jornada de la Feria de los Libros de Los Angeles Times en el pabellón de Los Angeles Times en Español llegó con los acordes de la jarana veracruzana interpretada por Arturo R. Martínez, un artista originario de Tlacotalpan, Veracruz, quien además de alegrar la velada con sus melodías tradicionales, dejó plasmado su talento como creador en otras áreas del evento.

Y es que, fuera ofrecer un breve acto musical propio y de acompañar a las autoras Silviha Villegas y Gloria Arjona en sus respectivas presentaciones, Martínez se reveló como el brillante ilustrador de “Seres en la mitología prehispánica”, un encantador libro bilingüe que, como lo explicó la escritora, promotora y curadora Villegas, recopila historias contadas por los abuelos mexicanos “para que todas las familias puedan acceder a ellos”.

Durante ese segmento, la misma Villegas leyó fragmentos de la obra y se animó incluso a cantar un poco mientras Martínez la acompañaba en la musicalización de leyendas vinculadas a La Llorona, un toro sobrenatural y un conejo obsesionado con la luna (que llegó hasta nosotros al ritmo de un son jarocho). Antes de eso, el folklorista secundó a Arjona (que es una reconocida artista) mientras esta nos mostraba las cuatro formas en que se puede cantar la Lotería, manifestadas en un vibrante corrido.

De hecho, el acto entero de Arjona estuvo dedicado a un volumen que ella ha publicado con detalles poco conocidos o inéditos de un juego que, pese a ser extremadamente popular en México, tiene según ella origen italiano, bajo la forma de una tómbola con imágenes por la que había también que pagar, aunque agregó que existe igualmente una relación con el patolli mesoamericano, que se jugaba con frijoles.

Gloria Arjona durante su ponencia.

Gloria Arjona durante su ponencia.

(Sergio Burstein)

Además de iniciar su ponencia señalando que los tres personajes del juego responden a estereotipos raciales y morales que pueden causar disgusto en la actualidad, Arjona sugirió otras teorías interesantes, como el hecho de que la lotería reproduciría los tres grupos más importantes del sistema de castas en tierras aztecas tras la Conquista (los europeos, los africanos y los indígenas), en consonancia con la aproximación racial y de género que ella ofrece en sus investigaciones.

También llamó la atención la presentación de Olga Santos, una autora procedente de Oaxaca que llegó al estrado luciendo un atuendo típico de su región y que habló de “Mi primer libro multilingüe”, un volumen lleno de color y de ilustraciones que anunció como la primera entrega de su clase hecha simultáneamente en mixteco, español e inglés.

“No nos debemos avergonzar de nuestra lengua ni olvidarnos de ella”, manifestó. “Hemos sido discriminados, pero tenemos un conocimiento ancestral que, en este libro, llega simplificado para que los niños puedan aproximarse a nuestra tierra de la lluvia”.

Armando ‘Tito’ Tam, que llegó de Nicaragua a los cinco años y tiene también en sus venas sangre china, respondió preguntas del editor de Los Angeles Times en Español Alejandro Maciel relacionadas a su libro “It’s a Vibe”, que recopila por un lado recetas sencillas -creadas por él mismo y destinadas a ser degustadas mientras se bebe vino- y, por el otro, incluye perfiles de empresarios latinos del Valle de Napa.

“Todo esto se inicia en los ’60, con el fenómeno de los braceros, que fueron traídos para trabajar en el campo y después expulsados”, explicó el chef y ahora autor, quien aseguró haber perdido 40 libras de sobrepeso alimentándose de manera adecuada. “Actualmente, en Napa, el 90 por ciento de los trabajadores son latinos, pero solo el 25 por ciento de los productores de vino pertenecen a la misma comunidad”.

Al descubrir todo esto, Tam, quien no se considera un escritor, “pero sí un soñador”, decidió que era su responsabilidad publicar un volumen que sirviera tanto para apoyar a los pequeños empresarios hispanos como para compartir los recuerdos que estos tienen de sus antecesores. “La verdad es que, por allá, se han venido comiendo las tortillas y el mole al lado del vino desde hace tiempo, aunque por aquí siga pareciendo algo de lujo”, detalló.

Antes, la presentación en inglés “Conservando la Cultura Salvadoreña”, moderada por Cynthia González, Fundadora de Salvies Who Lunch, nos permitió conocer a tres inmigrantes exitosos de la nación centroamericana: la cantante Somaya Reece, el especialista en medios audiovisuales Curly Velásquez y el empresario Barney Santos.

De manera sincera y desenfadada, los tres hablaron de lo que significa ser una persona vinculada a Centroamérica que vive en Estados Unidos y del modo en que han tenido que lidiar con los prejuicios, los estereotipos y sus reacciones propias ante todo lo que han estado recibiendo a lo largo de sus vidas.

Los participantes del panel sobre inmigrantes de El Salvador.

Los participantes del panel sobre inmigrantes de El Salvador.

(Sergio Burstein)

“Inicialmente, veía mi origen como un impedimento, pero terminé sintiéndome muy orgullosa de mi legado”, manifestó Recee, quien afirmó también que es la más alta de su familia, hasta el punto de autodenominarse “la jirafa”.

Por su parte, Velásquez precisó que prefiere que se le llame documentalista y no tik-toker. “Soy un narrador de historias, como la que le pasó a mi abuela cuando cruzó la frontera llevando tacones para que no la descubrieran”, precisó, antes de contar que la misma mujer de su familia le dio incluso consejos sobre las relaciones sentimentales con hombres, porque estuvo casada hasta tres veces.

Santos dijo que, si bien es importante poner en alto la cultura a la que perteneces, no es necesario hacerlo de manera demasiado evidente. “No tienes que ponerte en la cabeza una pupusa o una concha”, afirmó. En ese sentido, agregó que BLVD MRKT -el celebrado mercado artesanal de Montebello que fundó-, busca “elevar nuestra comida” pero sin perder por ello el toque familiar. “Y también invitamos a artistas y a DJs Latinos, para no perder la esencia”.

En el plano musical, además de lo hecho por Martínez, la jornada contó con la participación de los integrantes del Mariachi de la USC, quienes interpretaron algunas canciones en el tabladillo ante el beneplácito de los asistentes, que les pedían un nuevo tema musical apenas terminaban el anterior. El repertorio incluyó clásicos incuestionables de la música mexicana como “El Rey” y “La venia bendita”.

Olga Santos tras la presentación de su panel.

Olga Santos tras la presentación de su panel.

(Sergio Burstein)

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