¿72 horas de trabajo sin pago? ‘Inaceptable’, dicen bailarines y críticos del show del Medio Tiempo

Cientos de emocionados “fans” saltarán al campo mientras el grupo de ensueño del hip-hop Snoop Dogg, Mary J. Blige, Dr. Dre, Eminem y Kendrick Lamar actuarán durante el espectáculo del medio tiempo del Super Bowl LVI el 13 de febrero. Los espectadores probablemente los verán mover sus cuerpos al ritmo de la música. Lo que no verán son las 72 horas previas que pasaron durante nueve días en ensayos no remunerados de hasta nueve horas por jornada – y cómo se les pidió que proporcionaran su propio transporte y se adhirieran a un estricto protocolo de confidencialidad.

Se espera que los participantes -aspirantes a bailarines, actores, cantantes y músicos reclutados en la localidad, así como de grupos teatrales, comunitarios y atléticos- estén agradecidos por esta oportunidad única en la vida, pero la situación está causando un revuelo en la comunidad de la danza después de que la artista y activista Taja Riley publicara sobre ello a sus 110.000 seguidores en Instagram. Otros artistas, como la bailarina Alyson Stoner y Heather Morris (“Glee”), se han pronunciado desde entonces en las redes sociales.

Dirigiéndose directamente a la coreógrafa del espectáculo de medio tiempo, Fatima Robinson, Riley imploró al ícono del mundo de la danza que promoviera un mejor trato del talento.

“Creo que en un espectáculo que va a resaltar a los artistas afroamericanos y a la cultura afroamericana, Inglewood se pone de pie, pienso que esta es la oportunidad… de dar un paso adelante y hacer algo al respecto”, dijo Riley en su video en directo, añadiendo que la oportunidad era mayor porque es el Mes de la Historia Negra y que, como mujer afroamericana, Robinson es un poderoso símbolo en la industria.

En una entrevista posterior con The Times, Riley reveló que Robinson la había bloqueado en Instagram y que, como admiradora del trabajo de Robinson desde hace mucho tiempo, estaba decepcionada.

“Esto es mucho más grande que el Super Bowl”, manifestó Riley, que es la hija del productor discográfico Teddy Riley y ha bailado junto a figuras como Janet Jackson, Beyoncé, Nicki Minaj y Rihanna. “Este es otro ejemplo del problema sistémico en la industria de la danza, donde sentimos que se nos intimida para que paguemos [participando solo para exponernos] o nos enfrentemos a una lista negra si denunciamos la situación”.

Riley ha trabajado como bailarina pagada en dos espectáculos anteriores del medio tiempo del Super Bowl, y no hizo una audición para la actuación de este año. Pero se sintió obligada a hablar después de enterarse de que Bloc LA, una destacada agencia que representa a bailarines en Los Ángeles, se puso en contacto con sus clientes para ofrecerles la oportunidad de ser voluntarios.

Riley publicó un correo electrónico de un cliente de Bloc que había sido seleccionado como “líder de grupo” para la actuación que decía en parte: “Hablando con la directora de casting, me preguntó si conocía a alguien que estuviera abierto a la oportunidad/experiencia y especificó que quería ‘bailarines predominantemente afroamericanos’”.

Bloc LA declinó hacer comentarios tras una petición de The Times. Pero en una entrevista con The Times, Robinson dijo que ella está representada por Bloc y que por eso la agencia hizo la convocatoria: para ver si algún cliente conocía a personas que quisieran ser voluntarias.

“No pedimos a los bailarines que trabajen gratis como tal”, dijo Robinson. “Lo que se preguntó es: ‘¿Alguien quiere ser voluntario para el reparto de campo?’”.

La directora de casting, Kristen Terry, dijo que el lenguaje relativo a los “bailarines afroamericanos” nunca formó parte de la convocatoria de audición oficial, pero que era posible que alguien lo hubiera dicho en una conversación en algún momento.

“Queríamos asegurarnos de tener una muestra diversa de bailarines en el campo”, dijo Terry.

Jana Fleishman, vicepresidenta ejecutiva de estrategia y comunicaciones de Roc Nation, que produce de forma ejecutiva el espectáculo del medio tiempo del Super Bowl, emitió un comunicado a The Times en el que afirmaba: “Nadie que trabaja en este espectáculo se puso en contacto con una agencia para solicitar bailarines profesionales voluntarios. Por último, seguimos y nos adherimos estrictamente a todas las directrices de la SAG-AFTRA”.

“Conocemos de primera mano el nivel de pasión, talento, creatividad y los largos días de preparación que se necesitan para llevar a cabo una actuación de este calibre”, escribió Fleishman. “Estamos totalmente de acuerdo en que todos los bailarines deben ser compensados por su oficio y por eso empleamos a 115 bailarines profesionales que actúan junto a los cabezas de cartel. Los bailarines profesionales están completamente separados del elenco voluntario y no coreografiado. Como en años anteriores, la participación de los candidatos voluntarios depende completamente de ellos. A los voluntarios no se les pide que aprendan coreografía”.

El elenco de campo, explicó Robinson, está pensado para representar a la gente que va a un concierto, “para llenar el espacio y aportar energía a los artistas que actúan en el escenario que hemos diseñado”. El único requisito para entrar como voluntario es poder “caminar y mascar chicle al mismo tiempo”, añadió.

Robinson dijo que la convocatoria para bailarines pagados se hizo a través de la mayoría de las principales agencias de danza de Los Ángeles. Los 400 voluntarios del reparto de campo, señaló, se reclutaron en otros lugares.

“Cuando un bailarín viene a Los Ángeles, quiere tener todas las oportunidades de formar parte de algo en Hollywood: ¿cómo puede aprender y experimentar?”, dijo Robinson. “De la misma manera que la gente se ofrece como voluntaria para Coachella y los Juegos Olímpicos: para tener la experiencia, para estar en el lugar, para estar en el evento. El Super Bowl lo ha hecho todos los años; este año no ha sido diferente”.

Riley afirma que este tipo de pensamiento sobre el valor del trabajo, y el significado del trabajo no remunerado, está muy desfasado, sobre todo después de las protestas por la justicia social y la reforma tras el asesinato de George Floyd -y en medio de una pandemia que supone riesgos adicionales para los voluntarios.

“Cuatrocientos trabajadores negros, predominantemente no remunerados, durante el Mes de la Historia Negra, con creadores y artistas negros: esto es inaceptable”, dijo Riley. “Ya sea un voluntario o 400, todas las personas que trabajan en el evento más rentable del año deberían ser pagadas”.

Robinson señaló que empezó su carrera bailando gratis antes de convertirse en extra en la película de 1991 “Boyz n the Hood”. Lleva más de 30 años trabajando en la industria y está en la cima de su carrera, añadió.

“Si una bailarina está sentada esperando que le den un trabajo, pero tú puedes estar en el campo del Super Bowl, ¿por qué no querrías hacerlo?”, expresó Robinson. “Lo último que quiero hacer es aprovecharme de los bailarines que trabajan duro”.

Cuando se le preguntó por las 72 horas de ensayo que se exigen a los voluntarios, Terry respondió que era una cuestión de seguridad.

“Tienen que sentirse cómodos”, dijo Terry, y añadió que los voluntarios tenían que aprender dónde estaban los cables, la cámara y los efectos pirotécnicos en el campo, y cómo entrar y salir del campo de forma segura y ordenada.

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