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Brandon Cronenberg revela los complejos secretos tras la aterradora ‘Possessor’

Para aludir al tema más evidente y poder dejarlo de lado, lo abordaremos desde ya: Brandon Cronenberg, quien hace un cine de terror de alto vuelo, es hijo de David Cronenberg, uno de los maestros más grandes del género. Pero, a estas alturas, ese es un lazo familiar, temático y hasta estilístico del que no le interesa hablar al más joven.

Hay que entenderlo, claro. En el transcurso de la investigación previa a la conversación que tuve con él, revisé varias entrevistas en las que se le hacían insistentemente preguntas sobre la citada conexión, que él parecía responder a regañadientes. Y cuando traté de introducir el tema casi al cierre de nuestro encuentro virtual (“¿Cómo está tu padre? ¿Lo has estado viendo en estos meses de pandemia?”), me devolvió la pelota con un sucinto “Está bien”.

Lo cierto es que, con influencias paternas o sin ellas, Brandon es un autor al que le falta todavía mucho por recorrer (ha hecho hasta ahora dos largometrajes en ocho años), pero que ha dado amplias muestras de talento, sobre todo en “Possessor”, la cinta que se estrenó hoy en salas y autocinemas y que ha sido ampliamente reconocida por los entendidos como una de las propuestas más creativas y perturbadoras del cine de espanto de los últimos años.

Aquí, Tasya Vos (Andrea Riseborough) es una misteriosa mujer que trabaja para una organización incluso más misteriosa y que se vale de implantes cerebrales para ‘meterse’ en los cuerpos y las mentes de sus víctimas con el fin de lograr que estas cometan asesinatos que favorecen a corporaciones indeterminadas, pero que está teniendo problemas personales y familiares severos (el suyo no es un trabajo fácil, ¿verdad?), y que llega a un punto de no retorno al ‘poseer’ a Colin Tate (Christopher Abbott), nuero de un poderoso ejecutivo al que los jefes de Vos quieren eliminar.

Entre la ciencia y la ficción

Como Vos se enfrenta a una situación que, al menos hasta donde sabemos, no puede suceder en la actualidad, Brandon decidió emprender un proceso de investigación distinto al habitual para construir al personaje en el papel.

“Analicé varios casos de pilotos de ‘drones’ que han matado a otras personas de manera remota y que a pesar de ese distanciamiento sufren de síndrome post traumático, y me interesé también en los estudios neurocientíficos sobre control mental, sobre todo los del Dr. José Delgado, un español que trabajó en Estados Unidos entre los años ’50 y los ’60 y que hizo unos experimentos realmente interesantes con implantes cerebrales”, me dijo el cineasta.

Brandon no pasa por alto la ironía de que su trabajo se esté lanzando en momentos en que los llamados ‘conspiranoicos’ insisten en teorías descabelladas que incluyen la idea de que la vacuna contra el Covid-19 incluirá un chip destinado a controlar nuestras mentes.

“Es interesante; esas teorías están ahora mismo completamente fuera de control”, admitió. “Esto se ha convertido en una guerra cultural en la que la gente pretende que el mundo sea lo que ellos quieren que sea, y me parece aterrador; pero, por otro lado, hay cosas reales que en otros momentos hubieran parecido teorías de la conspiración, como el hecho de que un gobierno extranjero pueda influir en lo que sucede en las elecciones estadounidenses, y de las que hay muchas evidencias”.

“Como sociedad, estamos evolucionando de una manera muy extraña, y creo que no logramos todavía entender las consecuencias que tiene estar ‘online’ todo el tiempo y el poder real de las redes sociales”, advirtió. “Nos falta descubrir cuál será la siguiente fase de la Humanidad y cuáles serán las secuelas de todo lo que estamos haciendo casi sin pensarlo”.

Una visión alternativa

Por ese lado, en la coyuntura que vivimos, tiene que ser complicado para los creadores de ciencia ficción desarrollar historias en las que se quieran presentar advertencias sobre estos riesgos pero que puedan ser tomadas a la vez de manera dogmática y al pie de la letra, como viene ocurriendo con algunos seguidores de “The Matrix”.

“Cuando haces películas de cualquier género, puedes predecir hasta cierto grado cuál va a ser la respuesta de tu audiencia, pero finalmente, algunos espectadores tendrán reacciones extremas, y no puedes preocuparte demasiado por eso”, explicó Brandon. “Si quisieras evitar por completo que haya reacciones locas, no podrías lanzar tu música, tu libro o tu película. Personalmente, estoy a favor de la ciencia y de las vacunas”.

Curiosamente, pese a que presenta un mundo en el que existe una tecnología hasta ahora inexistente (nuevamente: hasta donde lo sabemos), “Possessor” no se desarrolla en el futuro, sino en un 2008 alternativo. “Lo que pasa es que la ciencia ficción que uso no es especulativa, sino metafórica, porque lo que quería hacer era hablar de la realidad actual”, retomó el director.

“Por lo tanto, cuando investigué en la neurociencia que se encuentra detrás de esta historia, me di cuenta de que lo que cuento es posible, pero que no se dará en muchos años, pese a que Elon Musk ha logrado hacer implantes en cerdos, por ejemplo”, explicó. “Sea como sea, no me interesaba que todo pareciera completamente distante, sino más bien cercano”.

En manos femeninas

Otro aspecto particularmente interesante de “Possessor” es que hay muchas mujeres en puestos de poder, empezando por Vos y su supervisora (¿o jefa?) Girder, quien es interpretada por Jennifer Jason Leigh, lo que nos llevó a preguntarle a nuestro entrevistado por la fuerte presencia femenina en una cinta que, adicionalmente, se inserta en la discusión sexual de género de maneras realmente novedosas (una de las primeras cosas que hace Vos al ‘habitar’ el cuerpo de Colin es revisar sus partes privadas).

“En la primera versión del guion, Vos era hombre, porque el personaje estaba vinculado a ideas que tengo sobre mí mismo; pero después pensé que ya había tenido a un protagonista masculino en mi cinta anterior [‘Antiviral’] y que se han hecho muchas películas con hombres que sufren de traumas parecidos, por lo que lo cambié”, retomó Brandon.

Brandon Cronenberg (izq.) en el set de la cinta.

Brandon Cronenberg (izq.) en el set de la cinta.

(Amanda Matlovich)

Ese cambio planteaba evidentes dificultades en lo que respecta a la dirección de actores, porque durante una buena parte de la película, Abbott interpreta a Vos aunque mantiene su propia presencia física, lo que se prestaba a diferentes niveles de ‘performance’.

“Fue algo muy colaborativo; llegué con algunas ideas muy específicas, pero Andrea y Christopher también llegaron con las suyas”, señaló el director. “Tuve mucha suerte, porque son dos actores increíbles, inteligentes y sensibles. Discutieron algunos detalles entre ellos mismos y lo conversamos mientras filmábamos. Me parece que el proceso fue muy orgánico”.

Sin miedo a la sangre

“Possessor” es una cinta extremadamente violenta en la que abunda el ‘gore’, una herramienta que se emplea normalmente en producciones de serie B o más inclinadas hacia la comedia pero que, en este caso, adquiere una intensidad muy particular al ser usada dentro de un relato profundamente ominoso y plasmada a través de efectos prácticos que rechazan el uso ya habitual de la CGI.

“La violencia en la película tiene fines completamente narrativos, porque es una parte inseparable del proceso que está atravesando el personaje de Vos y del modo en que se enfrenta a su situación”, detalló Brandon. “En primer lugar, era importante que la audiencia experimentara de modo visceral lo que ella está sintiendo, y por otro lado, esta es una película muy subjetiva, por lo que esa misma violencia adquiere representaciones distintas cuando ella la aplica directamente o cuando forma parte de sus recuerdos”.

Otra escena del celebrado e inquietante filme.

Otra escena del celebrado e inquietante filme.

(Cortesía)

Al comienzo de la crisis sanitaria mundial, se pensaba que la audiencia iba a rechazar los filmes de terror debido a los momentos difíciles que se atravesaban en la vida real, pero eso no ha sucedido, aunque nuestro entrevistado considera que la percepción del género cambia completamente de persona a persona.

“Leí un artículo que decía que los fans del terror están lidiando de mejor modo con la pandemia, lo que tiene sentido para mí, porque se trata de un género que te permite explorar toda clase de emociones difíciles mientras te encuentras en una posición segura”, afirmó. “En mi caso, eso ha hecho que sea una persona más tranquila; no podría ver realmente comedias mientras el mundo se derrumba”.

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